martes, 21 de febrero de 2012

El arte de restaurar

Con los ojos como platos me quedé al escuchar a mi madre que Reto se llevaría los muebles de la habitación de mis abuelitos...una habitación completa de los años 40 con todo a juego, armario, cabecero, tocador, espejo y mesillas...ufff!! si llego a tener un camión me lo llevo todo, pero claro, no tengo tanto espacio en casa!! decidí entonces quedarme con lo que podía, cabecero, tocador y espejo. 

Estuve largo tiempo pensando en qué haría con ellos, si pintarlos, barnizarlos, o darles un acabado envejecido, y al final me lancé con algo q no podía fallar, blanco, para variar, y de momento, limpio, sin adornos ni decapados. A veces peco de algo "miedica"con el color de los muebles, incluso pensé en dejarlos tal y como estaban,  pero por propia naturaleza tiendo a dejar las cosas sin acabar del todo, pensando que siempre se podría pintar encima o decapar hasta volver al principio otra vez, por eso, el lienzo está aún en blanco hasta que se me ocurra algo.

Unos lijados, unas capas de imprimación,  y varias de pintura hicieron falta para que estos muebles cobraran vida de nuevo y siguieran acompañándome unos 30 años más. Porque como dice mi amiga Sara de "La Vintage", a los muebles viejos hay que darles otra oportunidad y más aún si contienen valor sentimental, como es el caso. 

Aquí os dejo algunas fotos del cómo se hizo y del resultado final.

Así era...

Durante el proceso





Y así quedó...






Y como siempre, lo más importante es el toque final que le dan unos románticos tiradores de porcelana de Zara Home, y un papel precioso de mariposas, la marca de la casa, forrando el interior de los cajones.







Imágenes Ara

Este otro mueble es un regalo para Enni,  en sus líneas, es más clásico que el anterior, pero el color que elegí, siguiendo los gustos de la afortunada, le otorga un concepto más romántico combinando el lila, el blanco y algo de plata. 





















Imágenes Ara
Espero que os haya gustado y desde aquí os animo a que reinventeis vuestra casa dándoles una manita de pinura a esos muebles que se merecen una nueva vida.

En breve la segunda parte del post.